cuando cuentas algo a alguien...

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PRELUDIO AL JUDÍO VIRGEN

JEWISH

Encuentras al judío virgen
que desde la acera vacía
en yiddish llora al árbol
sobre el que las estrellas caen
ya destempladas
y sostienen tu cabeza.

El judío es como tu gemelo
Solo que ha nacido antes que tú
Antes que tu madre
Y antes que tu parcela
Donde la vida
Es sembrada por el generoso
Que dice ser eterno pero se sabe
Tan mortal como el anciano
Que enferma el día de su cumpleaños
Al soplar la última vela.

Ahora el hombre judío
Vuelve a llorar

Reza porque hoy
Es el último día del calendario
Y la acera de este desierto
Se construyó sobre un río
Donde el agua fue
La alegría de aquellos mansos
Con manos demasiado pequeñas.

SALTAS A LA NOCHE

playachica

Saltas a la noche
Porque la noche es agua
Puede que queden
Solo dos formas de destino
Hace mucho que los pájaros
Murmuran diferente
Y no sopla el viento en la mirada
Que gravita en tu mirada
Como si un cielo cubriese de ciénagas
A un cielo que es lodazal.

Saltas a la noche
Fuerzas tus pasos
Cuando te elevas en el aire
Con tus cientos de amigos de la mano
Tus sombras que son tú y te embellecen
Te hacer ser más sabia y
La luz engulle esta noche
Todos los granos de la playa
Todos los demás cuerpos
Que no existen porque no son
Los cuerpos que te rozaron
En el borde negro de la arena.

Si saltas de nuevo a la noche
Hazlo sencillo
Destila el pasado como si fuera
Una forma de estimular
Las formas que dibujas
Cuando pones los pies
En la frontera de la tierra.

Si saltas a la noche,
Busca las sombras del pájaro
Y las sombras del destino
No consueles a los cuerpos
Que dudan si ven la mañana
En las luces del bosque
donde acaba la playa.

Fotografía: ELI GT
Modelo: Sendy Trillas

IMPOSIBILIDAD DE MORIR

muerte

Si el anciano se aproxima
Hacia el caudal del vacío
Dile en silencio que se quede
entre nosotros
El tiempo suficiente
Para asestarnos una puñalada
Y dejarnos florecer
en medio de la gruta.

Si el anciano remonta el vuelo
Agárralo bien fuerte y rómpelo
En pedazos que puedas
Transportar con rapidez
Hasta la cuna de su nieto
Allí se quedará tendido
Y pausará la tertulia con el ángel
Viajará entre la piedad
y el incorregible consuelo.

Lame sus piernas
Llenas de melancolía
Llora por su regreso
cuanto puedas
A él le gusta el agua
Más que a un océano la sal.

Vomita tus más sacrílegas
Intenciones de que perdure
En nuestro pedestal eterno
Y de robarle la sapiencia
Para perder en el ocaso
Todo lo que la muerte
Nos exige.
Has encontrado a tu oráculo
En medio del camino.

¿Será la vida eso,
eso solamente?
¿Corregir los ciclos
Inacabables,
con la destreza
De un péndulo que va
Siempre hacia un centro
queriendo salirse del hilo?

Ahora
El anciano roto
en mil promesas
prosigue su camino
Más confuso
Con el semblante más sereno
Pero menos solemne
Debiste darle un beso de despedida
cuando vació su mano en aire.

No eres más que sombras
sobre más sombras
de la muerte que se detuvo
durante un instante
para llevarte con más muerte
sobre sus hombros.

VIEJO BAILARÍN

oldman

Cuéntame lo que te dije ayer
Repítemelo palabra por palabra
Y que todas sean diferentes
He encontrado anudado tu zapato
A mi púdica sombra
Y tu lengua a mi asfalto
Tu figura de bailarín
A mi giroscopio
Y tu porcelana de latón
A mis entrañas secas
Ahora, cuéntamelo
Repítemelo sílaba a sílaba
Como si todas fuesen cuerpos
Como si todas fuesen láminas
De ciudades que visitamos
Cuando éramos viejos
Inflamados por la esperanza
Que nos daban el rencor y la ternura
De vivir en un infinito transparente
Ahora cálzate y espérame
Recorreré contigo el ancho y el largo
De esta casa llena de palabras
De esta casa llena de olvidos
Y conseguiré que recuerdes
Que mañana, solamente mañana
Será el día en que el sol
No temblará cuando
Arrojes tu memoria a la tumba.

SOBRE EL RENACER

luz

Este día se está convirtiendo
En una lámpara apagada
Debí tomar la luz
Cuando pude
Aferrarme a las estatuas
Tan sólidas
Como las creencias del vigía
Ahora es, todo,
Insondable
Un tratado cuántico
Sobre el renacer
Y yo la despistada alumna
Del oráculo
Fortifiqué mi atención
Para no sufrir
Una anagnórisis
Demasiado sublime
Y ahora, ahora,
Es todo oscuridad
Como quien quiere
Rebosar la copa de vino
Sobre la mesa negra
Hablo con el púlpito
Para acertar en mi discurso
Y las alas se convierten
En dos plumas
Nunca volaré sola
Porque siempre estaré
En medio del lodazal
Donde la luz
Me ha cogido por sopresa.

PATOS (1992)

ducks

Hoy soy la niña que atraviesa el aire
como si fuera negro.
Me dieron una cucharilla de plata
para comer la lasaña de mi abuela.
He corrido una maratón
con los pies planos.
Tengo el tesón
de mi madre
y la latitud de un enfermo terminal.
Al final
los seres humanos somos entes
que se protegen
bajo un sombrero del granizo.
Confío en que nadie se corte el dedo
al desbrozar el centeno.
Aprendí en Nueva York
que los patos van al río violeta en invierno y allí copulan.
Por eso el lago del parque
tiene luego más patos en verano.
La pareja de Sorolla lleva ropas blancas.
Pero el blanco nunca fue blanco para los impresionistas.
Yo siempre me he considerado
la impresionista del viento.
Sigo teniendo mi cucharilla de plata.
Me recuerda al verano de 1992.
Cuando los haikus se inventaron en España.
Esto es mentira
pero las mentiras son verdad en mis versos
que colapsan el tiempo presente
y caducan como sombras
a la hora exacta del atardecer.
Las niñas ahora visten en bikini de rayas para ser más sexis.
Yo las veo como un catálogo de los años ochenta.
Con lazos en sus cabezas de marfil y ceniza.
Hoy atravieso el aire como si fuese negro.
Mi abuela no me ha hecho lasaña
y todo el universo ha regresado al fuego olímpico
para dejarnos la tarde a cuestas en 1992.

INSOMNIO

insomnio

El insomnio pesa // vuelve la mirada recia // restaurar a los guías // convertir las quietudes // gobernar la noche // olvidar al personaje // concebir la frialdad // estudiar lo inquebrantable // la luna se instala en mi memoria // sobornar a la muerte // trepar por la persiana // escuchar a tu sien // sigue la danza moribunda // estúpida obsesión // miedo a cerrar los párpados // querer olvidar la vida ya // la depresión es la quimera // sueña con poesía // escribir a mil manos // duerme niño // gozarás lo salvaje // quedan mil lunas que vierten vísceras // sabor a pesadumbre // no quedan ya golpes contra el muro del colchón.

ALIMENTOS DEL AGNÓSTICO

cavernaplaton

Me he quitado la pierna de sulfuro y la he tirado por la pared para que la viese mi alambre alimentado por una portezuela vacía. Soy una rota y neurótica estratagema del futuro. No he comido (casi) nunca. Lo poco que probé a gárgaras lo vomité en el bar engominado para saber qué era la libertad. Las jóvenes malditas siempre quisimos un lago que supiese a culpa, pero nos dijeron que estaban prohibidos en la caverna de Platón cuando nos pegaban por llevar el pelo violentado.

Ahora, solo pienso en tu poseída lengua de cuero. Mátame y luego límpiame con tu lengüita de cuero incandescente. Eres el bastardo de la luz de un bar de putas. Yo, una putrefacta nostálgica con patrones exigentes. Las sirenas del buzón no tienen cola sino una extensión de mi miserable nariz de pato.

ANTIFAZ DE CANÍBALES

cannibale50

Ya revelado el antifaz
aparece
la locura
manipulada,
precoz,
que no es tuya
pero se le parece.

Se hará tuya
solo
si la tocas con la sien.

Entretanto los mentirosos
van andando como cobayas
consternadas
por otros locos
que han caído
en el resquicio
y disimulan bien
el esquinamiento
de los hombres verdaderos.

Acechadnos
desde cavernas estrechas:
seres desquiciados,
que descendéis
por las torres caídas
buscando un seco oleaje.

Llegó el momento de aterrizar
en las sombras minúsculas
que colmaron las acequias
y han concebido que estos
estrechos
comedores de hologramas
estén repletos de alimentos
para que despierten
solo los vagabundos
y sirvan de pasto
a todos los caníbales.

LA LUCHA

Uffizi_Florence_Wrestlers_1
Cuando te tumba la locura
Como el tiempo golpea al nómada
Tiembla, tiembla precisamente entonces
Tiembla porque la locura es un vicio
Tan eficaz
Que compra a precio de reserva
La mancha matemática
Del aceite en el agua,
La luz
De una cuadra perdida
Donde ese caballo relincha
Cuando repican las campanas
Y la hierba
podrida que come el poeta
después de comerse su voz.
Lo compra todo.

Cuando te tumba la locura
a ti, mujer, que ya conoces
la línea precisa
Que separa el negro y el blanco
En un tablero de damas.

Entonces corre, corre y tiembla
Tu sangre es bien espesa
Como la de un peón
Sabes muy bien
Que Jesucristo
Solo lo dijo con la voz más alta
Y en el lugar preciso
Tú lo haces retumbar
Entre estos cuartos
de cal
y de indecencia
“Ven, acércate a escuchar conmigo
Al vertedero de elefantes rojos”
Y vas, deprisa,
vas con evidente ansia
De revelar si existen. Y los ves.
¿Los ves?
Tan claros como los caballos
Y la máscara de luciérnagas
Que te despiertan cada madrugada.

Tiembla mujer
bajo tus mantas de lejía
Pero ahora la cordura te avisa.
A las siete y cincuenta y cuatro
cada mañana.
Te agarra
como la mano
que solicita el brazo
y luego el cuerpo y luego la ciudad
y de esa forma, la realidad
o aquello que consideramos
que es la realidad.

Parpadeas. Un camión en Laponia
recoge el cuerpo de una rata.
Tú, no solo lo sabes.
Sino que también eres,
ese cadáver sin olor.
Tú mujer-loca-rata, sabes a hielo.
Das unos pasos y se cumple la hora.
¡Escucha!
El relinchar y las campanas
son ahora tan bellas
como tu cuerpo.
Espera.
A las ocho recogen tu otro cuerpo.
Lo entierran.
El velatorio va a tener lugar
en las casillas blancas:
¿Crees que cabrán los peones?
¡Viva la rata sin perfume!
Suenan las campanadas y de nuevo,
el hombre sirve sopa
y te tiende la mano.
No puedes coger la cuchara.
Tiemblas. Sigues siendo una rata.

Tiembla, mujer nerviosa
en el cuarto de los alumbramientos
porque el profeta fuma aquí contigo
y a pesar de ello
no te ilumina en absoluto.
“¡Bah, cuerdos, vosotros, del mundo,
no os merecéis ni tener un reloj
que os indique la clemencia!”
Tenéis sin duda el exterior.
Podéis ver como corren,
friegan y barren,
cosen y siembran
y enloquecen los hombres de la calle.
El día, la noche están tan claros
que no tenéis más que una duda
y vuestra duda,
vuestra duda es si sois
la risa de vuestra puta
o el llanto
de la meretriz.

Tiembla. Sí, eso ha sido una sacudida.
Y un profeta llorando porque miente.
Coge de la mano al laurel
y que de tus heridas broten ramas.
Mañana, al alba.
Mañana repicarán las sombras.
Los locos serán ellos
agarrados a las iglesias
preguntándose por las líneas
inciertas que separan las casillas.
Y tú, dominarás la tierra.
Con tu temblor.
No tendrás que disimular más
que eres tú la renacida.

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