nancy mae

“Arrugas y huesos, canas y diamantes: me muero de ganas de que llegue ese momento”.

Truman Capote (In Cold Blood)

Corre.

Te esperan ya Nancy,
bella niña del sur,
han llegado los invitados.

“Estuviste perfecta en Tom Sawyer”
“Eres la reina de Holcomb”.

Parpadeas, ríes y asientes.

Miras de reojo a Bobby subirse el pantalón.

Tu padre piensa arrancarte
el anillo de metodista,
tu madre llora sobre el ébano,
tu hermano envidia tu guiso y tu olor.

“Tu padre siempre fue como tú”,
dicen los invitados.

Parpadeas, ríes y asientes.

“Tu padre tiene el alijo en la casa”
dicen las voces de Holcomb,
dicen las voces más allá de Kansas,
más allá del sur que gobiernas
a tus sweet sixteen.

Llega la noche de los ojos abiertos,
te encaramas a la memoria de Bobby,
los gatos se esconden,
Babe relincha.

“¿Dónde están los billetes, viejo tarado?”

Parpadeas y asientes.

Asaltan las catorce habitaciones
y cien veces cepillas tu pelo, Nancy Mae.

Una sola bala vuelve rojos tus rizos
hasta Garden City, hasta tus pies.