bganges

Tengo la sed que me entregó mi padre
Deposito las manos sobre el mar y recojo
Gotas ardientes de sulfuro y sal negra
Sal negra, sulfuro, palabras colocadas a oscuras,
Fieras domesticadas, canciones árabes, vino blanco
Dos líneas consecutivas, un predecible golpe en la sien
Y ojos que reclaman mi voz seca.
Seca como el mar donde trato de conseguir agua.
El saber de las estrellas es que seguirán viéndose tras su muerte,
Eso las atormenta de por vida.
El curso de la perpetuidad.
Yo vivo como una estrella.
A cada paso que doy borro mi huella con saña.
A cada paso que retrocedo,
mancho mis manos de tierra.
El mundo es la sed que me entregó mi padre.
Dame de beber un ápice del Ganges.
Vomitaré en el vacío.
Y volveré dubitativa. Volveré anciana.
Estremeceré cada uno de los resortes del tiempo.
Merodearé el límite de lo predecible.
Moriré de la sed de mi padre.