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MONSTRUOS

goya

He visto a seres humanos
ser arrastrados por un potro gris y colérico,
en busca de una verdad
más duradera que la culpa.

Han encontrado el Santo Grial
con restos de sangre y cartílago,
grueso como el humor de un escudero,
y han hecho la prueba del carbono catorce
para determinar si pertenecía a Solomon.

Cada científico y cada poeta
espera los resultados,
recluidos
en mazmorras viciadas.

Yo también habito una cárcel
que alquilo por unas pocas monedas
que agito como piezas de Scrabble:

Todas diferentes,
con caras de muchos locos
con sus múltiples centelleos.

Este lugar de paredes amarillas y suelo blanco
no es más que el pedestal
donde me he colocado por voluntad propia
tras decepcionar a generaciones de antepasados
que por fin aceptan,
con resignación,
bajando la cabeza e ignorando los truenos,
que no hay nada en esta tormenta
salvo un par de huesos rotos
y el ala desprendida de una garza común.

He visto a tantos seres humanos
gozar de ventajas
y brindar con licor de diamante
por ser iguales a sus antecesores:
Por diagnosticar con habilidad
enfermedades comunes,
o por defender causas justas en tribunales.

Que nadie piense que se creen ellos,
tan sencillos,
la rama sin podar del laurel de oro.

Ya lo predijeron los jugadores de póquer,
con sus brazos oxidados:
Éste es un refugio de extraños,
un bebedero de paso,
una forma de entretenimiento,
vibraciones de una energía universal,
la flor que aparece en el cactus
en medio del invierno,
el sonajero de plata de los dioses,
la fórmula de la equidistancia.

Ya lo predijeron,
nocturnos y temperamentales,
adoctrinados por la locura:
Este siglo no es país para jóvenes.

LA GRADUACIÓN DE LAS ALMAS

montañaamarilla

La montaña recoge la noche
con su dolor furtivo
en este cálido octubre
esperando los pasos del dueño
consagrado a licuar
la brevedad del presente
y a destilar las estrellas cuando amanece.

No sé cuándo descubrí el ocre
ni mi destino:
Es allí donde vamos a verter
todo el alcohol
que reservábamos.

El vino blanco, la cerveza,
el cortejo del sabio
y el vermuth rojo
nos pertenecen sólo a los indecentes.

A un lado de la sombra,
queda la mancha del desencanto:
Los humanos quieren ser perros
peleándose por el lugar
de los pájaros inmortales,
y los perros quieren ser hombres
desechando soledades de alta graduación
al ver estrellas en el suelo.

No nos hacen falta en la montaña
el lento reemplazo de las gaviotas
ni las piedras triangulares
sobre los pies de arcilla.

Sólo un adelanto,
un poco de arena blanca
y una inquisición que permita la fiesta,
un extravío,
una forma más de despertar.

|Fotografía de Rita Ch|

LA QUEMA DE LOS CUERPOS

cuerpos

Hemos sacrificado animales
dentro de una cueva
para que el cielo tenga aroma a lavanda.

Con aceite ungido sobre su rostro
El ciego ha dado pruebas
de que ensuciar un parque con rosas
es como dejar al descubierto la mente
y ofrecer el mea culpa,
Subir por paredes enraizadas de miedo
para darnos en el canto del alma
con un golpe seco
y un pecado negro.

Quiero que vengan todos los hombres
que se han nombrado líderes
a adorar la tierra que pisan
mientras matan con cuernos rotos,
castigan las miradas lascivas
y los caciques siembran
semillas de sangre.

Quiero en esta cueva
a tu gemelo sobre un altar
para clavarle una gota
en el cráneo,
y hacerle ver que no queda nada
en este verano de uvas.

He escupido sin temor
por primera vez,
mea culpa,
en la puerta del éxtasis
y no soporto más
que las hormigas coman carne
y porten tierra sobre sus frentes:
Son santos por su inmundicia.

He cerrado las puertas de la cueva
sin ver el sol,
no aguanto más la cruzada,
ni la espera,
ni la purificación.

Sólo debo ser.
Ahora,
sé que sólo debo ser
el fuego y el pecado.

BIENVENIDOS A BIENVILLE

bienville

En Bienville ha mermado la población,
tanto que ya no existe la palabra “vecino”
y la gente tiene que llamarse
de nuevo por su nombre.

He exportado nubes cuadradas
para restituir el tiempo,
pero ha sido en vano,
ya fue el hombre rubio
a salvar las almas.

Es verdad que yo no tengo
tanto poder de convocatoria:
me leí el Anticristo y la Biblia
casi al mismo tiempo
y me enseñaron a adorar los aullidos
de jóvenes cantantes muertas.

En Bienville caben tantas personas
a estas alturas
que el sol trató de brillar
y solo fue capaz de construir
una leve sombra de mediodía.

No hay nadie que apague al árbol caído:
repican las campanas en el suelo,
rotas y con la carcasa despintada,
mientras pasa el festival.

Han pasado
por las columnas de la iglesia
todos los parroquianos
decididos a encontrar alguna ayuda
y ahora saben que la música
a veces solo es útil
para los entierros festivos.

En Bienville cabemos todos
¡vayamos con nuestra pequeña maleta
llena de niños escondidos!
Y encontremos
a un lacónico jazzista
que pervierta nuestra mente
antes de que nos devore
el viento por completo.

CADÁVERES EN KOH LIPE

koh lipe
En mis sueños han bendecido
estas aguas magenta
con ceniza.

Abre el hueco por donde sale el sol
¿Qué queda?
Sólo lo mismo que estabas mirando:

Mujeres
en las arena de Koh Lipe
sin ser fotografiadas
en blanco y negro.

Ahora sus cuerpos
al recibir los golpes no vividos
renacen.

En mis sueños han bendecido
estas aguas
con ceniza.

Que me quiten
todo lo que tengo
y aquello que he despreciado,
yo sé que lo merezco:
Nunca pude ser una de ellas,
me parecían sombras.

Sólo me pregunto si un hombre
cubrirá su cara con esta luz
de nuevo
y volverá a nombrarme
aunque yo ya no sepa dónde estoy
en el naufragio
del mundo.

LA BELLEZA DE LEVIATÁN

leviatán josé ramón

|Diseño: José Ramón Yánez Corchete|

EL HOMBRE INHABITABLE

20150925 Imaginarium | Igor Morski 1960

Soy un hombre
que habita en una cerradura
con arañas que miran
la luna
con cientos de ojos verdes.

Es él quien se detiene a afirmar
lo que hay de verdad
en el convencimiento
de que la noche es una trampa.

A veces se alza hasta una máscara
y la rompe por dentro:
Destruido todo lo que tiene
contempla el orificio
por el que se crean las cosas.

Aún así
No sabe que es suyo
todo lo que hay a la vista.

(IMAGEN: Imaginarium | Igor Morski 1960)

LAS FRONTERAS

20150924 FRONTERA

Si contara mi vida
podría sustituir cada palabra
por un tenaz remordimiento,
como insecto escondido,
e intentar matar a cada uno
con saña.

Sería como un juego de mesa
contra el adulto implacable
que se sabe las reglas
y desconoce
lo que significa la suerte.

Contaría que no fue casual
que me comiesen tantas veces
las sombras,
ni que los muchachos me atasen
a las columnas de hielo,
que fui yo quien rompió
la cabeza de aquel mendigo,
que fui yo la que quiso saltar
por el balcón
para escuchar los gritos.

Que soy yo al fin
todas estas fronteras.

HORIZONTES DE CIANURO

20150816 horizonte

Llegan ya los bueyes lacerados
Las famélicas familias de langostas
Y los dientes rotos por la tormenta
A exigirte una deuda
Y una explicación.

Donde dicen que nacieron los Dioses
Solo ves un caldo espeso
Y lleno
De enemigos y cianuro.

Ayer soñé que todos
Somos un insecto
Que ha nacido para excusarse
De cada picadura
Y de cada enfermedad
Y que las máscaras que nos ponemos
Con la cara del huérfano y del Dios
Son poco más que una forma
De decir adiós al horizonte
Y volver a tierra para asumir
Que este día será también
Particularmente mortal
Para nuestras cortezas.

HÉCTOR Y DANI EN DAMON PARK

20150723 héctor y dani

Hoy dos niños visitan
Mi infancia destruida
Me hablan de un cementerio
Donde reposan los huesos
De las amapolas y los gatos.

Se ríen de los hombres hermosos
Y corrigen las mentiras piadosas
No tienen miedo de mis miedos
Y no tienen sueños más que soñar
Despiertos.

Hoy Héctor y Dani
No son los nombres de mis primos
Son dos amigos de Sabi pequeña
De Sabi tirando agua
Al muñeco de paja
Y cogiendo patos
En un lago artificial.

Ayer vi un llavero
Con un corazón roto
Y pensé que todos congelamos
Nuestra adolescencia
En el metal sin darnos cuenta.

Dani y Héctor recorren mis miedos
Y no necesitan que nadie
Los aguarde al borde del acantilado
Ni cogerse la mano entre el centeno.

Hoy dos niños me enseñan
Que ninguna memoria es casual
Y que ningún recuerdo es mío
Que no debí saltar el patio
Pero sí. Y me reencuentro
Con ellos.

A los siete años
Ya era una extranjera
Y mientras llovía en el sur
Ellos aguardaban disfrutar
Sin miedo ni prisa
De estas tinieblas.

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