Casa+Deshabitada 1

Quedan todavía los círculos rojos de las copas de vino que bebimos sobre la mesa. No se han ido a ningún lugar las fichas de póker y no se han movido las figuras de las Meninas de plata y madera de la estantería. El polvo sigue bajo el mueble del televisor donde guardamos la vieja enciclopedia de historia del cine y el Kafka de Crumb sigue sobre el baúl, junto a los relojes de bolsillo. Las marcas de zapatos están aún en las sillas, y la alfombra tiene cáscaras de pistachos. Colillas en los ceniceros y envoltorios de caramelos. Los cojines del sofá están en el suelo. Y la casa huele a naranjas, como el barco de Leonard Cohen. Y yo bajo las escaleras y sé que hoy es mañana y que todos habéis desaparecido en mitad de la noche. Lo entiendo. No me excuso, no pido que me perdonéis. No sé que hice. Quizás la respuesta esté en el disco que sigue sonando. And now his arm is rusted from the elbow to the finger. Y solamente sé que mi casa ahora pertenece al espesor del sueño. A la levedad de la inconsciencia, tiene regusto a culpabilidad y no hay salida. Voy hacia la puerta, pero no hay puerta, solo la continuidad de la pared. Me pondré a limpiar, a borrar(me) en esta casa deshabitada.